Pan de tomate
Tal y como os comentaba en el post de los panecillos de remolacha , David Ruano, nuestro maestro panadero nos enseñó que podemos hacer panes con muchos más líquidos que el agua. Las que nos resultan más curiosas y ricas os las iremos contando por aquí. Y ese es el caso del pan de tomate.
En esta receta, vamos a usar agua de tomate. Para conseguir este agua necesitamos tomates bien maduros (si son de temporada, muchísimo mejor).
Para extraer el líquido de los tomates hemos usado nuestra tela quesera. Vamos machacando poco a poco hasta conseguir los 300 ml que necesitamos para medio kilo de harina. Curiosamente el líquido que sale no es rojo sino casi transparente.
Luego seguimos los mismos pasos de cualquiera de las recetas que incluimos en el librito del kit para hacer pan en casa.
El toque final del rabito del tomate lo puedes conseguir pintando el pedúnculo con espirulina.
Espero que os guste.